Sonido

Sumergidos por los sonidos.

Los sonidos son creados por vibraciones. Cuando un objeto vibra, se ponen en movimiento moléculas de aire en forma de ondas. Las vibraciones que se producen en el aire, son captadas por nuestro oído y son escuchadas como sonidos.
Cuando hablamos, las cuerdas vocales vibran, creando así ondas sonoras que, al llegar a nuestro oído, escuchamos el habla. Las ondas sonoras pueden propagarse por el aire, por el agua e incluso pueden atravesar objetos sólidos.
El sonido se puede medir en términos de frecuencia, de intensidad y de tiempo. También sonido simple (por ejemplo el tono puro) o como sonido complejo (por ejemplo el habla). La mayoría de los sonidos que escuchamos cada día son sonidos complejos. Dos experiencias sencillas permitirán confirmar lo dicho:
a) Se toman dos panderetas, y estas se colocan paralelas, enfrentadas y cercanas. De una de ellas se suspende un pequeño péndulo. Al golpear la otra, el péndulo de la anterior comienza a vibrar.
b) Se coloca un despertador dentro de una campana de vacío, cuando aquel suene no se oirá desde el exterior.
Según la experiencia A; el sonido se produce por la vibración de un cuerpo, y según la B; el sonido se propaga en el aire, aunque nunca en el vacío.
Las vibraciones se transmiten de zona en zona en el aire, hasta llegar a nuestro tímpano, el cual vibra transmitiendo dicho movimiento a los huesecillos que se apoyan suavemente sobre él, lo que da por resultado la sensación que llamamos sonido.


Características del Sonido
La intensidad es determinada por nuestra percepción, pues decimos fuerte, o débil en forma subjetiva, pero científicamente la intensidad del sonido aumenta cuando lo hace la amplitud de la vibración.
La altura da origen a la clasificación en graves y agudos. Como experiencia compárese el sonido obteniendo al acercar un trozo de cartulina a una rueda dentada, y el que produce otra rueda con mayor número de dientes. De esto se deduce que a mayor frecuencia le corresponde sonido alto o agudo.
El timbre es el que nos permite distinguir entre dos sonidos de igual intensidad y altura.


Cualidades del Sonido.
Se distinguen habitualmente en la sensación sonora tres cualidades principales: altura, intensidad y timbre, que por su importancia y diversidad constituyen otras tantas sensaciones. Es costumbre correlacionar la altura de un sonido con la frecuencia de las vibraciones que lo originan, la intensidad con la amplitud y el timbre con la ley que rige dicho movimiento vibratorio. Todo esto es cierto en primera aproximación, pero analizando más profundamente las sensaciones y sus respectivos estímulos, veremos que la realidad no es tan sencilla.
La duración es una cualidad del sonido que determina el ritmo, y uno de los elementos básicos de la música. La duración de una sensación sonora depende directamente de la duración del movimiento vibratorio que origina el sonido. Además de las cualidades del sonido, suelen atribuírsele otras como el volumen y la densidad; esto es perfectamente posible pues con las dos variables (frecuencia y amplitud), pueden existir funciones diferentes.

Sonidos Simples
En el sonido, existen los denominados sonidos simples (por ejemplo, los emitidos por los diapasones) deben constituir el punto de partida de todo estudio acerca de los sonidos que conocemos. Cuando golpeamos uno de los extremos de las ramas de un diapasón, el mismo se moverá rápidamente hacia adentro y hacia fuera. De manera que, la punta se desplaza cierta distancia hacia arriba, para luego hacerlo hacia abajo y así muchas veces de manera sucesiva. Es claro que este desplazamiento varía con el tiempo. Por otra parte, observamos que el comportamiento de la punta es similar a la de un resorte del que cuelga un cuerpo, y en este sentido, la fuerza aumenta en proporción directa con el desplazamiento. Ésta es, precisamente, la ley matemática que fundamenta y determina el movimiento sinusoidal del peso colgado de un resorte. Aquí, la amplitud corresponderá al desplazamiento máximo de la punta y la frecuencia, al número de oscilaciones por segundo de la punta.

Así, un sonido simple (o sencillo) tiene regularidad y periodicidad. El movimiento de las moléculas de aire se repite un número dado de veces en el tiempo. Al oído captar muchos ciclos de este movimiento, que identifica el sonido. Ahora, la relación entre el desplazamiento y el tiempo de una molécula de aire típica, que oscila por la presión ejercida por una fuente de sonido, es una función periódica del tiempo t (es decir, todo sonido musical está representado por una función periódica).
Hay demostraciones prácticas que corroboran lo hasta ahora expuesto. Por ejemplo, si soltamos los apagadores de las cuerdas de un piano y luego pulsamos una nota, otras cuerdas comenzarán a vibrar también (las que tienen las mismas frecuencias básicas que las frecuencias presentes en la nota pulsada, y que hacen que el aire vibre). Ahora pasamos a Sonidos complejos o superposición de ondas.